Insisto: ¡qué básicos son, muchachos! Ni siquiera la tecnología les ha renovado el verso. Sé que lo intentan, tratan de no babear el teclado imaginando el hembrón que puede haber tras la otra computadora, pero aburren por obvios.
Si el nick no aporta seguridad sobre el sexo de la persona en cuestión, tiran sin disimulo un “¿sos hombre o mujer?” ¿Qué se puede pensar en ese momento, sino que están de levante? Lo mismo que ese maldito: “¿cómo sos?” Se merecen por respuesta un “FEA”.
Ojo que no hablo sólo de una charla privada. Podrán comprobar que en las salas generales, sobre todo cuando irrumpe una mujer que no es participante habitual del lugar, cual buitres a la carroña, abalanzan sus garras sobre el teclado poniendo en riesgo la integridad del server al grito desesperado de: “HOLA, FULANAAAAAAAAA; HOLA, LINDAAAAAAAA (se ve que son adivinos); ¿QUIÉN SOS?; ¿CÓMO SOS?; ¿CUÁNTOS AÑOS TENÉS?; ¿SOS SOLTERA?; ¿ESTÁS BUENA?; ¿DÓNDE VIVÍS?”
Paren un poquito. ¿Tan poca fe se tienen que no pueden buscarse una mujer cara a cara? En realidad, son tan elementales que no pueden imaginarse otra cosa que un agujero cuando intuyen o saben que se trata de una mujer.
No se imaginan que en el fondo nos divertimos viéndolos correr babeados tras el huesito. Ustedes mismos se burlan de sus amigos simulando ser bellas damas.
Parecen moscas que van al dulce, pero no hay que olvidar que las moscas comen también otras cosas y ponen sus huevos en cuerpos en descomposición. Por eso, ante un nuevo “¿cómo sos?” en el chat, obtendrán por respuesta de algunas de nosotras un “para vos, imposible”. Después de todo, de paja se alimentan los caballos.


